La vida está en la calle. Surge, resurge y brilla en cualquier ventana, en las fisuras de los muros, en las flores que crecen en el pavimento, en los carros de los cartoneros, en los carteles, en los vidrios rotos, en las autopistas tomadas por miles. La vida está en la calle. Y la mirada de Claudia Rafael la descubre. Y la vuelve imagen potente.